Como quitar el chupete al niño

Como retirar el chupete al niño

La retirada del chupete, igual que la del pañal, a menudo se convierte en un drama familiar. Lo primero que tenemos que saber es que así como la retirada del pañal requiere que el niño sea suficientemente maduro y que no hay que tener prisa porque por más que queramos, si nuestro hijo no está preparado, sólo vamos a conseguir estrés y frustración; con el chupete no pasa lo mismo. La retirada del chupete se ha de hacer cuando los padres decidan, o mejor dicho, cuando los padres “firmemente decidan”.


EL chupete:

El chupete es un aliado de padres y niños porque sirve para tranquilizar al bebé satisfaciendo inicialmente su reflejo de succión. Calma la ansiedad, los ayuda a dormir, tiene efecto analgésico… En los últimos años se ha visto que también reduce la incidencia de muerte súbita.

Así como se recomienda no introducirlo demasiado pronto cuando se quiere apostar por la lactancia materna (hasta que esté bien establecida, 3-4 semanas), tampoco es bueno retirarlo demasiado tarde. Si se mantiene más allá de los 3 años los efectos perjudiciales que puede provocar sobre la alineación dental y desarrollo del paladar dejan de ser reversibles. Como describe la Sociedad Española de Odontopediatría el factor tiempo y la energía que el niño aplique en la succión marcarán la diferencia en este aspecto. Hay muchos niños que sólo lo usan en momentos puntuales, o para irse a dormir, o que lo aguantan en la boca sin chuparlo. Por este motivo, aunque se recomienda retirar el chupete entorno a los 2-3 años como máximo, tampoco es una regla fija y hay circunstancias médicas o psicosociales que pueden hacer más flexibles estas recomendaciones.

Además de los posibles problemas dentales, otro motivo para retirarlo es que es un foco de infección (es más difícil mantener el chupete limpio cuando el niño es más mayorcito e independiente). Además el uso de chupete crea hábito y llegada una edad, cuanto más lo usan más lo quieren, por lo que hay más riesgo de que al retirarlo empiece a usar el dedo como sustituto.

La alternativa al chupete para muchos niños es chuparse el dedo, generalmente el pulgar. Esto parece una peor solución por varios motivos:

– La deformidades dentales que provoca son peores
– Es más difícil de mantener limpio el dedo de un niño que un chupete
– Provoca también lesiones cutáneas en el dedo: callos, heridas y grietas que pueden sobre infectarse, alteración de la uña…
– Es más difícil retirarlo, porque no lo podemos hacer desaparecer.

Caries del biberón:

Aunque se aleja un poco del tema de este post, me parece oportuno recordarlo aquí.

Se desaconseja totalmente untar o mojar el chupete en azúcar o alimentos dulces, ni ofrecer el biberón lleno de zumo, leche o bebidas azucaradas para que el niño beba a demanda o se duerma chupando la tetina por el riesgo de la aparición de caries. Estas caries pueden afectar a las piezas definitivas porque durante un tiempo van a coincidir ambos tipos de dientes.

Consejos para retirar el chupete:

Hay diferentes estrategias que se pueden usar para retirar el chupete: untarlo con sustancias de sabor desagradable (vinagre, limón…); cortar la tetina; explicar una historia en la que un personaje mágico se lo llevará a cambio de un regalo…

Se recomienda que a partir del año y medio empiecen a usar el chupete únicamente para dormir y retirarlo definitivamente como mucho entre los 2’5-3 años.

– Lo más importante es ser firme y no ceder por más que lo pida el niño una vez se ha dado el paso. Los padres han de estar seguros para que el niño se sienta seguro.
Explícale a tu hijo que ya es mayor y que ya no necesita el chupete.
– Puede ayudar fijar un día para hacerlo e ir recordándole que se acerca el día (cumpleaños, Reyes, fin de la guardería, cambio de estación….)
– Hay cuentos que se pueden explicar a los niños que tratan este tema de forma comprensible para ellos.
– Evitar hacerlo coincidir con otros momentos estresantes: nacimiento de hermanitos, mudanzas, empezar cole nuevo…
Elogiarlo y repetirle lo mayor que es y lo bien que lo está haciendo para reforzar su conducta. Hacerlo también delante de otras personas para que también lo elogien.

Con mi hija nosotros decidimos quitarle el chupete de día antes de los 2 años y dejarlo sólo para dormir. Este paso lo hicimos de golpe, de un día para otro, le dijimos que ya era mayor y que sólo para dormir. La verdad que coincidió con que tuvo una rabieta porque nos habíamos olvidado el chupete en casa, y eso que estaba en la piscina pasándoselo en grande… Así que dijimos que “se acabó”. Lloró una hora más o menos y no volvió a pedirlo. Para la siesta y por la noche se lo dábamos (lo cual también nos sirvió para que quisiera irse a la cama sin protestar…). Quizá tendríamos que haberla preparado un poco antes, pero vino así y fuimos firmes. Unos meses después (a los 28m) acabamos dándoselo a los Reyes Magos a cambio de una piruleta y una moneda de chocolate. Para este último paso la preparamos durante un tiempo. Le decíamos continuamente que ya era mayor y le recordábamos que se lo regalaríamos a los Reyes y así le traerían muchos regalos. Llegado el momento dudó unos segundos, pero a la que vio la piruleta lo tuvo claro….¡y no volvió a pedirlo!

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